Siempre hay alguien mas lejos
Una cierto (y privado) placer me causa el saber que recuerdo los primeros doce decimales de pi. No es un orgullo popular, mucho menos me hace ser el alma de la fiesta, pero es algo divertido (creo que el usar ese adjetivo hace este comentario aun mas ñoño) hasta que te das cuenta de que, para las ñoñerías, de principiante no pasas.